miércoles, 11 de julio de 2012

Arrepentimiento


A ese sentimiento al que vosotros denomináis arrepentimiento, yo le llamo culpabilidad. Os auto-engañáis diciendo que os “arrepentís” cuando en realidad lo que sentís es que la habéis cagado… Arrepentirse es de hipócritas, porque en un momento determinado de tu vida, hiciste justo lo que querías hacer. Aunque más tarde te des cuenta de que has cometido un error; somos seres humanos, no puedes hacer que desaparezca por el mero hecho de arrepentirte, hay que mantener el tipo a las duras y a las maduras.

Todos alguna vez en la vida hemos decidido arriesgar. Arriesgar es magnífico, pues tienes muchas opciones de que el resultado sea positivo, aunque a veces sea negativo... No obstante, merece la pena jugársela.


Hoy día 2-7-2012, me he taladrado la mano con una broca del 8... Cuando arriesgas, puedes ganar, perder o quedarte como estabas. Yo me taladré la mano porque tenía sujeta la pieza de plástico que intentaba perforar de una forma incorrecta. La broca traspaso el plástico y acto seguido llego a mi mano, provocando un agujero y algunos cortes que no paraban de sangrar. Arriesgué al utilizar el taladro, aunque arriesgué mucho más (por las prisas y no tener las protecciones adecuadas) al sujetar la pieza de forma inapropiada para hacer el agujero. No gané, pues sólo tengo una tapa de plástico de un coche con un agujero. Tampoco me quedé como estaba; habría sido lo normal de no haberme agujereado la mano... Sin embargo si perdí, ahora tengo la mano con un boquete en mala zona y me duele. Ahora mismo no me apetece ver un taladro a mi alrededor, pero sé que volveré a coger uno, y esta vez, seré más prudente, por lo que en el fondo también he ganado (hay que ser optimista xD): ¡¡He aprendido una lección de la vida!! Si me arrepintiese de haber cogido el taladro para hacer el agujero, ¿mi mano se curaría? La respuesta es no, por lo que ahora toca apechugar.


Hoy, 3-7-12; un día después, me encontraba en casa mientras le hacían una obra a un vecino. Constantemente escuchaba un taladro, y he hecho algo que tenía en mente desde hace tiempo, colgar mi kalashnikov de airsoft en la pared. Forma parte de un cuadro que tengo en mente y que dibujaré en cuanto tenga un rato; espero poder incluir en este blog el resultado. 
Bueno, que me desvío del tema, lo que hoy ha ocurrido, es que he utilizado el taladro de Sergi (Sergio de Frutos, un buen amigo) nuevamente, y esta vez si he ganado, ha quedado justo como mi mente imaginaba:


El arrepentimiento no tiene sentido, porque presupone que, si pudiésemos volver al pasado, no haríamos los mimos actos que en el presente nos causan mal estar o remordimientos, pero lo cierto es que si pudieses volver al pasado, no tendrías la información que tienes en el presente, por lo que volverías a cometer los mimos errores... Cuando se comete un error y se aprende de él, no es un error, es aprendizaje, pero si se prefiere uno sumergir en el arrepentimiento, entonces concede a su persona el juicio de hipócrita.

Moraleja: No te arrepientas de tus actos, teines que ser consecuente, y, nunca dejes de arriesgar, pues esperando, lo único que pasa es el tiempo… Si quieres ganar como persona, ¡¡arriesga!!

¡¡Salud y Libertad!!